
El Gobierno nacional formalizó un nuevo paso en su política de reestructuración del turismo social al oficializar la desafectación de los hoteles de la Unidad Turística Embalse, en la provincia de Córdoba. La medida, publicada en el Boletín Oficial, establece que el predio dejará de estar bajo la órbita de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes y de la Administración de Parques Nacionales.
Con esta decisión, el complejo ya no dependerá de las áreas que históricamente gestionaban el programa de turismo social. Ahora, su futuro quedará en manos de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), organismo encargado de definir el destino de los inmuebles estatales.
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Una medida en línea con el fin del turismo social
La resolución 2/2026 de la AABE formaliza el acto administrativo por el cual se desafecta gran parte del predio cordobés, que abarca aproximadamente 2,3 millones de metros cuadrados. Allí se encuentran los siete hoteles históricos, más de 50 bungalows, piletas, un museo, servicios generales y amplios espacios verdes.
La decisión se enmarca en la intención del Ejecutivo de desprenderse tanto de Embalse como de los hoteles de Chapadmalal, poniendo fin al esquema tradicional de turismo social que durante décadas permitió a sectores populares acceder a vacaciones subsidiadas.
Durante la última temporada de verano, los hoteles permanecieron cerrados por decisión del Gobierno, sin recibir contingentes turísticos, lo que generó preocupación entre los trabajadores del complejo.
Custodia y condición de monumentos históricos
Si bien el predio fue desafectado de la órbita de Turismo y Parques Nacionales, la resolución aclara que ambas áreas deberán garantizar la custodia de los inmuebles hasta que se determine su nuevo destino.
Además, los hoteles de Embalse cuentan con la categoría de monumentos históricos. Por ello, ante una eventual venta o transferencia, deberá intervenir previamente la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.
En septiembre pasado, ese organismo consideró “procedente la desafectación y venta” de la unidad turística, aunque estableció como condición la preservación y restauración de los valores arquitectónicos y paisajísticos del conjunto, incluyendo los hoteles, bungalows, senderos y la forestación original de pinos y paraísos.
Asimismo, se determinó que la Comisión deberá volver a intervenir si se concreta un cambio de destino, para evaluar y aprobar el pliego definitivo correspondiente.
Inmuebles excluidos de la enajenación
No todo el predio quedará sujeto a una eventual venta. Según consta en la documentación oficial, distintas áreas nacionales solicitaron excluir de la enajenación ciertos sectores estratégicos.
Entre ellos se encuentran los terrenos vinculados a la servidumbre administrativa de electroducto y la Reserva Natural Educativa Cerro Pistarini, ubicados en las inmediaciones del complejo hotelero. Estas áreas mantendrán su función específica y no formarán parte de un eventual proceso de transferencia.
Declaración de “innecesario” y antecedentes
La resolución también menciona como antecedente una nota emitida el 30 de abril de 2025 por la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes, en la cual se declaró a la Unidad Turística Embalse como “innecesaria” o “sin destino”, de acuerdo con lo establecido en el Decreto 2.670/15.
Esa misma declaración alcanzó a gran parte de la Unidad Turística Chapadmalal, aunque se exceptuó expresamente a la Residencia Presidencial de Chapadmalal, que permanece bajo la órbita de la Secretaría General de la Presidencia.
La categorización de “innecesario” habilita el proceso administrativo para que los inmuebles puedan ser transferidos, concesionados o vendidos, según lo determine la AABE.
Incertidumbre laboral y expectativas de inversión privada
Mientras avanza el proceso administrativo, los trabajadores del complejo atraviesan un escenario de despidos e incertidumbre. La paralización de actividades durante la temporada alta profundizó la preocupación en la región, donde el complejo turístico representa una fuente histórica de empleo y movimiento económico.
Respecto de los hoteles de Chapadmalal, el secretario de Turismo y Deportes, Daniel Scioli, señaló recientemente que “lo que viene va a ser muy bueno” y anticipó que el futuro del complejo estaría vinculado a la inversión privada.
Si bien aún no se definió públicamente el destino final de Embalse, la desafectación formal marca un punto de inflexión. La decisión abre la puerta a un eventual proceso de venta o concesión, aunque bajo condiciones de preservación patrimonial.
Un cambio estructural en la política turística
La medida representa un giro profundo en la política pública de turismo social, un modelo que durante décadas promovió el acceso a vacaciones para sectores de ingresos medios y bajos.
Ahora, con el complejo fuera de la órbita turística estatal, el futuro dependerá de las decisiones que adopte la AABE y de las posibles inversiones privadas que puedan concretarse.
Por el momento, el predio permanece cerrado, bajo custodia estatal, y a la espera de definiciones que podrían redefinir el destino de uno de los complejos turísticos más emblemáticos del país.




